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jueves, 31 de mayo de 2012

Berthe Morisot



Berthe Morisot, una de las pintoras impresionistas más conocidas participó en casi todas las exposiciones del grupo, mostrando una extraordinaria personalidad. De hecho, cuando el crítico de arte Paul Mantz vio su obra en la cuarta Exposición Impresionista en 1877 se refirió a ella como la única impresionista del grupo. Sus esfuerzos por plasmar las sensaciones de visión mediante una taquigrafía visual de pinceladas quebradas la colocaron en la vanguardia de su época. Su pintura, muy ligada a su propia vida y a la de las personas que la rodeaban, muestra su entorno tal y como ella lo veía, con una gran naturalidad y sensibilidad. Tras su fallecimiento, la mayor parte de su extensa obra quedó en manos de su familia y solo a partir de estas dos últimas décadas su obra ha empezado a recibir el reconocimiento que se merece. 

Berthe Marie Pauline Morisot nació el 14 de enero de 1841 en la ciudad de Bourges, en el seno de una familia burguesa de clase alta. Dada la categoría social de su familia, Berthe y su hermada Edma recibieron la educación que se consideraba propia para una mujer, aprendiendo música y pintura. Las dos hermanas se formaron al principio como aficionadas, bajo las tutelas de pintores como Geoffrey-Alphonse Chocarne y Joseph Benoît Guichard y pulieron su técnica como copistas en el Museo del Louvre, fue allí donde conoció a Henri Fantine-Latour. 

A la edad de 20 años, Berthe conoció a Camille Corot, importante paisajista de la Escuela de Barbizon. Éste la admitió como su discípula y la introdujo en los círculos artísticos. 

Berthe Morisot decidió ser una artista a pesar de su condición de gran dama, de mujer burguesa, urbana e interesada por la moda y la activa vida cultural de la época, traspasando las normas de la época que dictaban que las mujeres de su clase social debían aprender a pintar como un pasatiempos refinado, de acuerdo con el Museo Nacional de las Mujeres en el Arte que patrocinó una importante exhibición dedicada a esta artista en 2005. Aun cuando la mayoría de las mujeres casadas de ese tiempo se dedicaban por entero a la vida familiar, Berthe Morisot jamás dejó de lado su arte como lo hizo su hermana Edma al casarse, sino que fue siempre una activa participante en uno de los períodos artísticos más famosos de la historia. 




Pronto adquiriría la técnica impresionista de pintar al aire libre, donde creaba pequeños cuadros y esbozos para grandes obras que terminaba en el estudio. Su primera participación en el Salón de París fue en 1864 con dos paisajes y continuó exhibiendo continuamente en el Salón hasta 1874, año de la primera exposición impresionista en la que participó con La cuna.

En 1868 conoció a Edouard Manet y en 1874se casó con Eugène Manet, su hermano menor. Ella fue la que convenció al maestro de pintar al aire libre y lo atrajo al grupo de pintores conocidos posteriormente como impresionistas. Manet, sin embargo, nunca se consideró como impresionista, ni estuvo de acuerdo con exhibir junto al grupo.

Berthe Morisot, junto a Camille Pissarro, fueron los dos únicos pintores que tuvieron cuadros en todas las exposiciones impresionistas originales. Asimismo, Berthe fue la modelo de Manet tanto en diversos e importantes retratos como en su obra de gran formato, El Balcón, donde el pintor francés da cuenta de su admiración por la obra de Goya tratando el mismo tema de su Maja en el balcón, obra menos conocida en España, pues se encuentra en una colección privada suiza.








Al igual que Eva Gonzáles, Mary Cassat o Marie Bracquemond, Berthe Morisot fue relegada a la categoría de artista femenina por su temática de la vida cotidiana (mujeres, niños y  escenas domésticas). Sin embargo, como mandaba la doctrina impresionista, Morisot pintaba la inmediatez, lo que veía en su vida normal. Como una mujer de la alta burguesía estaba habituada a escenas domésticas, deportes campestres y un amplio círculo de mujeres y de niños, ya que el círculo masculino les estaba vedado.


Sin excepción sus cuadros muestran unos temas equivalentes al de sus colegas masculinos. Edgar Degas, también de clase burguesa, pintaba ensayos de ballet, carreras de caballos, desnudos femeninos y a la propia Berthe durante su etapa de formación, pasada como copista de los grandes maestros en el Louvre. Las mujeres impresionistas pintaban su entorno social bajo el enfoque impresionista. A pesar de esto, la figura de Berthe Morisot, junto a las de otras maestras de la pintura, quedó ensombrecida por el conjunto del movimiento y en especial de los pintores masculinos. La técnica que utiliza Berthe morisot se basa en un tratamiento de pinceladas suaves desde un principio hasta que evolucione a un impresionismo más expresado en la pincelada (a partir de 1874), cuando el tratamiento más libre de las pinceladas rápidas y planas y la atmósfera más tratada con el color permiten reflejar una estética más de índole impresionista. 


A partir de 1880 la influencia de Renoir se refleja en su obra. La frescura luminosa de su paleta, la factura libre y vigorosa, así como la atmósfera poética de sus lienzos son reconocidos y admirados. En 1892 la galería Boussod-Valadon le dedica una exposición que tuvo un gran éxito.


La vida de Berthe Morisot se vio ensombrecida por la muerte de Édouard Manet en 1883, la de su esposo Eugène Manet en 1892 y la de su hermana. Educó sola a su hija, Julie Manet (pintora y coleccionista de arte francesa) con quien mantuvo siempre lazos bien fuertes. Al morir a los cincuenta y cuatro años, confió su hija a sus amigos Edgar Degas y Stéphane Mallarmé. Berthe Morisot murió el 2 de marzo de 1895 en París. En la actualidad, sus pinturas pueden alcanzar cifras de más de 4 millones de dólares.







viernes, 10 de febrero de 2012

Camille Pissarro

CAMILLE PISSARRO





El pintor francés Camille Pissarro fue uno de los miembros co fundadores del movimiento pictórico impresionista francés. En sus casi 50 años de actividad pictórica (es especialmente recordado por sus numerosos paisajes), trató de incorporar los efectos puros del color y la tonalidad de la naturaleza a sus lienzos. Sin embargo, en contraste con el enfoque inflexible de Claude Monet en la captura de la aparición efímera de la luz, Pissarro nunca dejó de lado la importancia de la composición y de los elementos estructurales en su pintura. Influenciado inicialmente por los miembros de la Escuela de Barbizon de pintura de paisajes, tales como Camille Corot (1797 - 1875), Charles-François Daubigny (1817 - 1878), Jean-François Millet (1814 - 1875) y Gustave Coubert (1819 - 1877).

Comprometidos con la pintura al aire libre se alinea con Claude Monet (1840 - 1926) y Alfred Sisley (1839 - 1899) como uno de los mejores artistas del paisaje de finales del siglo XIX. Además del puro impresionismo exploró un número de diferentes estilos como el realismo y el Neo-impredionismo, y pintó una gran variedad de temas en la mayor parte de los géneros de pintura, como paisajes, paisajes urbanos, retratos, naturaleza muerta y escenas campesinas. A pesar de la pobreza permanente en la que se encontraba, se destacó por su promoción y apoyo a los jóvenes artistas, tales como Paul Gaugin y Vincent Van Gogh. 

Camille Pissarro (1830 - 1903), fue uno de los artistas más importantes del Impresionismo. Nació en la colonia danesa de St. Thomas, donde su padre trabajaba como un próspero comerciante. Comenzó sus estudios primarios en un internado cerca de París, donde ya se destacaba por sus habilidades en el dibujo. En 1847, tras concluir parte de sus estudios en Francia regresó a St. Thomas  para ayudar en el comercio de sus padres, y, en sus momentos libres se dedicaba a dibujar. Abandonó el hogar paterno debido a la oposición de sus padres a que se convirtiera en artista, y, junto a su amigo y maestro Fritz Meylbe se embarcó hacia Caracas, Venezuela, en donde se dedicó por completo a la pintura.




Finalmente regresó a Francia en el momento justo para asistir a la gran Exposición Universal de París, la cual incluía una vasta sección de arte. Siguiendo los consejos de Corot, cuyos paisajes había admirado, el mismo Pissarro se encontró muy pronto pintando paisajes y realizando bosquejos en ciudades y pueblos cercanos a París. Estudió en la Academie Suisse y pronto se hizo amigo de Paul Cézanne, Claude Monet y otros artistas pertenecientes al Impresionismo. En la década de 1860 sus paisajes fueron admirados por Émile Zola.

En 1867, Camille Pissaro se muda, con toda su familia a Pointoise, una aldea cercana a Auvers, antes de establecerse en Louvenciennes. a unos 20 kilómetros a las afueras de París. Durante este tiempo se dedica casi exclusivamente a la pintura de paisajes al aire libre, manteniendo, al mismo tiempo un estudio en París, a la vez que mantenía sus contactos en el Café Guerbois. Trabajó en estrecha colaboración con Claude Monet, Alfred Sisley y Renoir. Poco a poco su paleta comienza a iluminarse, comenzando a pintar en el estilo impresionista con pequeñas pinceladas de vivos colores. Sin embargo, a pesar de atraer los elogios del famoso escritor Emile Zola y ser un miembro activo del grupo emergente impresionista, no pocas veces le falta el dinero, lo que lo obligó a tomar trabajos menores de pintura , como tarjetas postales o los frentes de la decoración de tiendas.

Con el estallido de la guerra Franco Prusiana, en julio de 1870, Pissarro decide abandonar Francia, huyendo a Londres, donde conoció a Paul Durand-Ruel, un marchante de arte parisino que se convertiría en uno de sus más ardientes partidarios. En la capital inglesa también se encontró con Monet. Allí los dos jóvenes, además de realizar algunos lienzos, también estudiaron las tradiciones y las técnicas de la pintura de paisajes ingleses, lo que lo llevó a adoptar un manejo más relajado de los pigmentos de color.

Al final de la guerra y la caída de la Comuna de París, Pissarro regresó a Louveciennes, donde descubrió con horror que solo 40 de sus 1500 habían sobrevivido (los 1460 lienzos restantes habían sido destruidos por los soldados prusianos). Sin immutarse continuó pintando tan activamente como siempre. En 1872, él y su creciente familia se mundaron a Pontoise, donde recibió la visita de los jóvenes artistas en busca de inspiración y consejo, como Paul Gaugin y Vincent van Gogh. 




En abril de 1874 los impresionistas llevan a cabo su primera exposición pública. Los paisajes de Pissarro fueron criticados tanto como los lienzos de todos los demás artistas. Junto con Edgar Degas fue el único pintor impresionista que expuso en las ocho exposiciones realizadas por el grupo antes de su disolución definitiva en 1886.


A pesar de ser una figura clave en la pintura francesa y ser responsable de algunas de las pinturas más famosas de aquel período, Pissarro siempre dudó de su propia capacidad artística, y nunca encontró un estilo con el cual se sintiera lo suficientemente cómodo. Pasó por el movimiento impresionista, se interesó luego brevemente por el Neo-impresionismo, regresando finalmente al impresionismo. Algunos de sus trabajos notables son: Autorretrato, La lavandera, Muchacha campesina joven que llevaba un sombrero, Boulevard Montmartre, Afternoon Sun, L'Avenue de l'Opera, la nieve por la mañana y Jardines de las Tullerías, el clima lluvioso.


En 1893 Durand-Ruel organizó una exposición sobre Camille Pissarro que resultó ser un gran éxito. Esto y su creciente reputación como uno de los más grandes artistas modernos, finalmente le dio la seguridad financiera y artística que había estado buscando. Lamentablemente ya sufría una infección crónica en los ojos que le impedía, en gran medida, pintar al aire libre, por lo que se vio onligado a realizar sus lienzos desde el interior. Falleció en 1903 debido a un envenenamiento de la sangre.


Comenzando el siglo XX, Pissarro fue reconocido como uno de los grandes pintores impresionistas franceses. Fue especialmente venerado por algunos de los artistas del pos-impresionismo como Paul Gaugin y Paul Signac, aunque su contribución global a la historia del arte seguía siendo subestimada, ya que no solo había contribuido de manera significativa al impresionismo, sino que también había sido un organizador importantedentro del grupo, y había logrado mantenerse en términos amistosos con personalidades difíciles, como Degas, Cézanne y Gaugin. En sus 50 años de carrera artística produjo más de 3000 pinturas al óleo y acuarela, así como varios cientos de copias de obras de arte.





sábado, 14 de enero de 2012

Alfred Sisley

ALFRED SISLEY








Alfred Sisley (1839 - 1899). Pintor anglo-francés nacido en París el 30 de octubre de 1839 y muerto en Moret-sur-Loinge, el 29 de enero de 1899. Sus primeras influencias artísticas provinieron de los paisajistas ingleses y de la Escuela de Barbizon. Luego tuvo estrecha relación con Claude Monet y otros impresionistas. De esta escuela, aunque no muy conocido en vida, fue uno de sus pintores más característicos por su temática y por su estilo: efectos de luz en paisajes (especialmente acuáticos), pincelada muy suelta y colores agradables. Pintó principalmente la naturaleza de los alrededores de París.

Pertenecía a una familia de origen inglés y mantuvo esa nacionalidad al no poder obtener la francesa a pesar de haberla solicitado en dos ocasiones (1888/89)Su padre, William Sisley, comerciante rico, deseaba que continuase con sus negocios, y lo envió a Inglaterra entre 1857 y 1861 para que estudiase el idioma. Sin embargo, al volver se interesó por el arte y con permiso paterno entró en 1862 en el taller del pintor Charles Gleyle. Allí conoció a Jean Frédéric Bazille, Claude Monet y Auguste Renoir, ninguno de ellos gustó del concepto de paisaje de su maestro, y en 1862 lo abandonaron y se trasladaron al pueblo de Chailly-en-Bière (cerca del bosque de Fonainebleau) para pintar al aire libre.

Bajo la influencia de la Escuela de Barbizon, Sisley realizó numerosos paisajes de colores suaves, matizados mediante luces y sombras, con el objetivo de captar la atmósfera de la naturaleza. En 1866 presentó en el Salón de París dos cuadros, uno de los cuales era Camino de castaños en la Celle-Saint-Cloud, de 1865. Ese mismo año (1866) estuvo en Honfleur y nuevamente en Chailly-en-Biére, donde pintó nuevos paisajes y naturalezas muertas. Obras de estos años fueron Carretera junto a un pequeño pueblo (alrededor de 1865) o Calle en Marlotte: mujer yendo al bosque (1866). Solía asistir a las tertulias del parisino Café Guerbois, y conoció al marchante de arte PaulDurand-Ruel.




En 1870, al comenzar la guerra Franco-Prusiana se exilió en Londres, al año siguiente murió su padre, y a causa de la guerra y de los levantamientos revolucionarios su familia quedó arruinada. Sisley debió, en lo sucesivo, vivir de su pintura. Se estableció en Louvenciennes hasta 1875, y continuó visitando diversos lugares de los alrededores del río Sena: recorrió Argenteuil, Bougival, Sèvres y VoisinsPor entonces su paleta era ya más clara y aplicaba la técnica claramente impresionista, muy influenciada por Monet, de esta época datan El canal de Saint-Martin (1870), Nieves tempranas en Louvenciennes (1870/71), Bote durante una inundación (1871), La plaza de Argenteuil (1872), El puente de Villeneuve-la-Garenne (1872), Louvenciennes. El camino de Sèvres (1973), El Sena de Bougival en invierno (1873) y Otoño. Bancos del Sena cerca de Bougival. (1873).

En 1874 formó parte de la primera exposición impresionista que se organizó en casa del fotógrafo Félix Nadar, amigo de varios de los pintores de ese estilo, y en julio de ese mismo año viajó nuevamente a Inglaterra, invitado por el músico Jean Baptiste Faure. En años subsiguientes expuso más obras en las exposiciones impresionistas , salvo en 1879 y 1880 (como tampoco en la última de 1886). Desde 1874 había residido en Marly-le.Roy, y entre 1877 y 1880 hizo lo propio en Sèvres, atraído por los paisajes húmedos, que le posibilitaban observar el reflejo de la luz sobre el agua, y también el efecto de la nieve en invierno. Pintó por entonces Inundación en Pont-Marly (1876), La barca durante la inundación (1876), El Sena en Suresnes (1877), Nieve en Louvenciennes (1878), Estación en Sèvres (1879). En 1878 comenzó a frecuentar Moret y las orillas del río Loing, con estancias cortas en Veneux-Nadon y el cercano valle del río Sena.




En 1889 se estableció definitivamente en Moret-sur-Loing, también próximo al bosque de Fontainebleu. Todavía realizó dos viajes breves a Normandía (verano de 1884) e Inglaterra y Gales (primavera de 1897). A partir de 1890 fue miembro de la Societé Nationale des Beaux-Arts (Sociedad Nacional de Bellas Artes). Su pincelada en ese tiempo ya era muy difusa, casi puntillista, con colores suaves y fundidos entre sí, a estos años pertenecen Camino a través del bosque en Roches-Courtaut, Verano de Saint-Martin (1880), Mujer con parasol: escena veraniega (1883, uno de los pocos cuadros no paisajísticos), Vista de Saint-Mammès (1885), Un corral cerca de Sablons (1885), Moret-sur-Loing (1891), El canal de Loing en Moret (1892), La iglesia de Notre Dame en Moret (1893) y Los bancos del Sena, viento soplando (1894).

Al comenzar la década de los años noventa enfermo, con pocos medios, vivió modestamente hasta su muerte en 1899 a causa de un cáncer de garganta, un año antes había muerto su esposa. Los restos de Sisley fueron enterrados en el cementerio de Moret-sur-Loing, estando presentes sus amigos Monet y Renoir. El contenido de su estudio fue vendido a la galería Geroges Petit de París. La obra de Sisley, paisajes en casi su totalidad, fue una de las más características del impresionismo, a pesar de que durante su vida no fuese especialmente conocida ni valorada, salvo por sus compañeros de estilo y algunos críticos como Théodore Duret y Adolphe Tavernier. No fue hasta después de su muerte que sus cuadros comenzaron a venderse con facilidad.



viernes, 16 de diciembre de 2011

Museo d'Orsay, París:

MUSEO D'ORSAY, PARÍS






Situado en el corazón de París a lo largo del Sena, y frente al Jardín de las Tullerías, el Musée d'Orsay se ha instalado en la antigua estación d'Orsay, un edificio construido para la Exposición Universal de 1900. De esta manera, el edificio es la primera "obra" de las colecciones del Museo, que presenta el arte de las últimas décadas trnscurridas entre 1848 y 1914.

La calle de Lille traza el eje principal del antiguo Jardín de la Reine Marguerithe de Valois, esposa repudiada de Enrique IV. A su muerte, en 1615, la poseción fue vendida por lotes, se construyeron palacetes particulares en el barrio, mientras que, a la orilla del río, el puerto llamado la Grenoullière recibía los trenes de madera traídos por armadía sobre el Sena. La construcción del muelle d'Orsay comenzó en 1708,  a partir del Pont Royal y fue terminada bajo el Imperio. La vocación aristocrática del lugar se impuso definitivamente a finales del siglo XVIII, con la construcción del Hôtel de Salm (actualmente el Palacio de la Legión de Honor), entre 1782 y 1788.

En el siglo XIX el lugar de la futura Estación d'Orsay estaba ocupado por dos construcciones: la Caserna de la Caballería y el Palacio de Orsay, construido entre 1810 y 1830 por Charles Bonnard. Después de haberse destinado al Ministerio de Asuntos Exteriores, fue afectado al Tribunal de Cuentas y al Consejo de Estado. En la época de la Comuna, en 1875, el barrio entero fue incendiado.

En vísperas de la Exposición Universal de 1900, el Estado cedió los terrenos a la compañía de ferrocarriles de Orléans, que proyectaba construir en el lugar del Palacio una estación de término más céntrica. La tarea fue encomendada a Victor Laloux. Tras dos años de construcción, el 14 de julio de 1900 se inauguró la estación y el hotel para la Exposición Universal. De 1900 a 1920 la Estación de Orsay desempeñó el papel de cabeza de línea suroeste de Francia. Pero a partir de 1939, la estación dejaría de comunicar con los alrededores, sus andenes eran demasiado cortos debido a la electrificación progresiva de los trenes.




La estación fue utilizada como centro de expedición de los paquetes postales para los prisioneros durante la guerra,  luego como centro de acogida de los prisioneros en el momento de la liberación. Sirvió asimismo como escenografía para varias películas, entre ella, El Proceso, de Kafka.

En 1973, la Dirección de Museos de Francia concibió el proyecto de establecer un museo en la estación de ferrocarril de Orsay que amenazaba ruina y en la que se hablaba de construir un hotel. La decisión se vio impulsada por el resurgimiento de un interés por el siglo XIX, siendo inscrita la estación en el inventario suplementario de Monumentos Históricos el 8 de marzo de 1973. Sin embargo, la decisión oficial de construir el museo no llegó hasta el consejo de ministros el 20 de octubre de 1977, al parecer, presentada por iniciativa del mismo presidente.

Lo cierto es que, al ser un edificio que respondía a la arquitectura de hierro, favoecía en parte la adaptación a los planteamientos museísticos de la actualidad. Se vaciará toda la estructura de la gran nave central para arbitrar una secuencia expositivade un período artístico que posibilitara una lectura, mientras que se emplearán espacios anexos para albergar otros servicios.

Las obras de acondicionamiento de la estación a museo se llevaron a cabo entre los años 1981 y 1986, haciéndose cargo de la remodelación exterior el estudio ACT-Architecture y de la adaptación interior un equipo a cargo de la arquitecta Gae Aulenti. La inauguración oficial se produjo el 1. de diciembre de 1986, por el Presidente de la República François Mitterand, abriendo sus puertas al público el 9 de diciembre de aquel año.




Las tres plantas en las que se divide el edificio albergan una excepcional colección de arte del siglo XIX y XX, procedente de diversas instituciones museísticas, ordenada de forma cronológica, y que cuenta con obras impagables de grandes autores de la Historia del Arte como Delacroix, Degas, Millet, Manet, Monet, Renoir, Pissarro, Latour, Cézanne, Van Gogh, Gaugin, Seurat o Derain, entre muchos otros ejemplos compuestos por proyectos arquitectónicos, objetos decorativos, dibujos y fotografías.

En 2009 se ha emprendido un remozamiento del museo que plantea dar diferentes colores a las paredes de las salas y reorganiza muchas de ellas. Aprovechando la situación y para recaudar fondos, el museo está prestando importantes grupos de obras para su exhibición fuera de Francia. Una de dichas selecciones, con importantes obras impresionistas ha llegado a Madrid en enero del 2010.

La colección alberga pintura realista, impresionista y posimpresionista, esculturas, artes decorativas, fotografía, cine y arquitectura, obras, todas ellas al fondo del Museo del Louvre, cuyas salas exhiben el arte anterior hasta el romanticismo.

Escultura: Incluye obras de Rude, Pradier, Bayre, Clesigner, Delaplache, Guillaume, Degas, Meunier, Bourdelle, David d'Angère, Práult, Daumier, Gaugin, entre muchos otros artistas

Arquitectura: Incluye obras y maquetas de Charles Garniery Richard Peduzzi.

Artes Decorativas: Destacan las salas con obras de los movimientos Art Nouveau y Arts &Crafts.

Fotografía: Incluye obras de Nadar, Regnault, Emerson, Le Gray, Shaw, Baldus, Lewis Carrol e instantáneas de Degas , Rivière, Zola o Bonnard.




lunes, 12 de diciembre de 2011

Pierre Auguste Renoir

PIERRE AUGUSTE RENOIR






Si Monet es asociado con el culto a la luz, Renoir ejemplifica a través de su pintura la alegría de vivir, transmitiendo siempre una sensación de optimismo y de amor al género humano, a pesar de su acerto: Se muy bien que es difícil hacer comprender que una pintura puede ser muy grande, y al mismo tiempo, alegre. 

Hoy en día se quiere explicar todo. Pero si se pudiera explicar un cuadro, no sería una obra de arte. ¿Debo decirle a usted que cualidades constituyen a mi juicio el verdadero arte?Debe ser indescriptible e inimitable...La obra de arte debe cautivar al observador, envolverle, arrastrarle. En ella comunica el artista su pasión, es la corriente que emite y por la que incluye al observador en ella. Yo pongo ante mí el objeto tal y como yo lo quiero. Entonces empiezo y pinto como un niño. Me gustaría que el rojo sonara como el tañido de una campana. Si no lo consigo la primera vez tomo más rojo y otros colores, hasta que lo tengo. No soy más listo. No tengo más reglas ni métodos. Cualquiera puede probar el material que uso o verme mientras pinto, se dará cuenta que no tengo secretos.  Estas frases resumen de manera contundente la filosofía de Renoir, uno de los grandes maestros del impresionismo, que con sus obras ha cautivado a una legión de admiradores en todos los museos y colecciones donde se puedan contemplar.

Pierre Auguste Renoir nació el 25 de febrero de 1841 en la localidad francesa de Limoges. Su padre era sastre y deseaba ampliar su fortuna por lo que decidió trasladarse con toda su familia a París, en 1845, esperando aumentar su capital, cosa que no ocurrió. El pequeño Pierre acude a las clases de los Hermanos de las Escuelas Cristianas cuando tiene siete años, iniciándose en la lectura y la escritura. Será en estos momentos cuando empiece su admiración por el dibujo, llenando de apuntes todos sus cuadernos. También sobresale en el canto, lo que provocará que el maestro de la capilla de Saint-Eustache se convierta en su profesor de solfeo, ingresando el pequeño en el coro de la iglesia, a sus nueve años de edad. 

Léonard Renoir prefiere que Pierre se encamine hacia el dibujo, ya que así podrá dedicarse a la decoración de porcelanas, una actividad tradicional en Limoges. En 1854 Pierre ingresa como aprendiz en el obrador de los Lévy, pintores de porcelanas. Pronto destacará en la decoración floral y se le encargará la ejecución del retrato de María Antonieta en las tazas de café. Por las noches asiste a un curso en la Escuela de Dibujo y Arte Decorativo, dirigido por el escultor Calouette. Se entusuasma tanto con la pintura, que en lugar de comer al mediodía acude al Louvre para copiar y dibujar a los grandes maestros: Tiziano, Tintoretto, Fragonard, Boucher, Vélazquez, Rubens...Esta admiración por los grandes pintores que lo precedieron se mantendrá toda la vida y será una referencia constante en buena parte de sus obras. Renoir decoraba las porcelanas diez veces más rápido que sus compañeros, por lo que consiguió amasar una pequeña fortuna que le servirá de ayuda cuando en 1854 la empresa Lévy vaya a la quiebra. 




A sus 17 años de edad no duda en ayudar a su hermano mayor en pintar abanicos, coloreando escudos o pintando telas de iglesia para los misioneros de Ultramar, llegando a recibir el encargo de decorar un café en la Rue Dauphine. Poco a poco va ganándose la vida gracias a los ahorros y dinero que percibe, interesándose cada vez más por la pintura. Sus visitas al Louvre son cada vez más frecuentes, finalmente decide ingresar a la Escuela de Bellas Artes, superando el examen de ingreso, y, finalmente el 1 de abril, se inscribe en las clases impartidas por Charles Gleyle y Emile Signol. En estos momentos conoce a Fantine-Latour, con el que visita el Louvre. 

La rigidez académica no entusiasma al joven Renoir, por lo que no duda en matricularse en el estudio privado de Gleyle, estudiando el desnudo del natural y sin someterse a la directa presión del maestro, ya que Gleyle dejaba bastante libertad a sus alumnos. Allí conocerá a tres de sus mejores amigos: Claude Monet, Alfred Sisley y Frédéric Bazille. Los cuatro jóvenes congenian estupendamente, y pronto empezaron a ir a trabajar directamente en la naturaleza en plein air, en el bosque de Fontainebleu, de la misma manera que lo hacían los maestros de la Escuela de Barbizon. Incluso cuando Gleyle abandonó las clases a causa de su avanzada edad, en 1864, los cuatro jóvenes artistas continuaron trabajando juntos sin recurrir a ningún maestro directo. 

Renoir, al igual que todos los artistas de su época, deseaba alcanzar pronto el triunfo, por lo que no dudó en enviar al Salon de París ese mismo año: Esmeralda bailando con su cabra, inspirada en la novela (Notre Dame de París) de Victor Hugo. La obra fue admitida, aunque posteriormente el propio Renoir no dudó en destruirla, ya que no estaba satisfecho con el resultado. En estos años centrales de la década de 1860 Renoir no solo admira a los maestros clásicos, sino que también se interesa por los creadores que han roto los esquemas en su siglo: Delacroix y Coubert serán para el joven pintor dos referencias extremadamente importantes.

Las ansias de triunfo en el Salon lo llevaron a enviar obras tanto en 1866 como al año siguiente, pero el jurado las rechazó tajantemente, igual que las enviadas por Manet o Cézanne. Los jóvenes artistas protestan ante la organización y reclaman la organización de un Salon des Refusées, pero no consiguen sus objetivos. Estos nuevos creadores tienen su centro de reunión en el barrio de Batignoles, concretamente en el café Guerbois, donde Manet se erige en su líder, acudiendo a las tertulias escritores y críticos artísticos como Émile Zola, uno de los primeros defensores de las nuevas ideas. Monet y Renoir utilizarán como modelo, en el verano de 1869, un cabaret flotante en la isla de la Grennoullière, tomado directamente del natural, interesándose por el cambio de tonalidades en los objetos según la luz incide  en ellos o por las atmósferas creadas por el aire alrededor de esos objetos. Estaba surgiendo, de esa manera, el impresionismo.




Un cambio de aires en el jurado del Salón de París permitió que en los últimos años de esta década los jóvenes creadores mostraran sus obras en la exposición oficial. En julio de 1870 estalla la guerra Franco-Prusiana y todos los artistas en edad militar son llamados a filas. Renoir fue destinado al 10º Regimiento de Cazadores en Tarbas, donde permaneció hasta el 15 de mayo del año siguiente. Su regreso a París coincide con los días de la Comuna que será cruelmente sofocada por el ejército. Las consecuencias de la derrota de Napoleón III afectarán también al campo del arte, ya que el nuevo jurado del Salón rechazaría sistemáticamente toda innovación, no dudando en criticar, e incluso ridiculizar las obras de los jóvenes creadores. La situación económica de éstos, procedentes en su gran mayoría de familias sin grandes recursos económicos, se hará cada vez más asfixiante, por lo que pronto surgirá la idea de fundar una asociación de artistas encaminada a exponer sus trabajos al margen de las instituciones oficiales. Algunos marchands como Durand-Ruel o Ambroise Volard empezaron a interesarse por las obras de los jóvenes artistas y compraron sus lienzos, aun a riesgo de perder dinero.

La apuesta de los jóvenes artistas era cada vez más fuerte y en diciembre de 1873 fundan la Sociedad Anónima Cooperativa de Artistas Pintores, Escultores y Grabadores. La primera exposición de este grupo se celebró entre el 15 de abril y el 15 de mayo de 1874, exhibiendo sus trabajos un total de 30 artistas, entre los que encontramos a Boudin, Pissarro, Guillaumin, Cézanne, Monet, Gautier, Sisley, Renoir, Morisot y Bracquemont. La muestra se llevó a cabo en las salas cedidas por el fotógrafo Nadar en el Boulevard des Capuchins. Acudieron unos 3500 visitantes que, en su gran mayoría se mofaron de lo allí expuesto. 

Renoir vendió tres de las obras presentadas, pero su mala situación económica lo llevó a convencer a Berthe Morisot y a Monet para que organizaran una subasta públicaen el Hôtel Drouot, en marzo de 1875. Las ventas serán escasas, pero conocerán a Victor Chocquet, admirador de Delacroix, que se convertirá en uno de los más firmes defensores de la nueva pintura. Al año  siguiente realizarán su segunda exposición. Renoir presentó quince cuadros, entre los que se encontraba Desnudo al sol, que fue catalogado por el crítico Albert Wolff como un amasijo de carnes en descomposición. La respuesta del pintor ante tal grave crítica será realizar su obra maestra Le Moulin de la Galette, presentada, junto a otras veinte obras a la tercera muestra muestra impresionista, celebrada en 1877. 

La pintura de Renoir comenzará a conseguir cierto éxito en los años finales de la década de 1870, y muy pronto podrá organizar su propia exposición. No enviará más cuadros a las tres exposiciones impresionistas siguientes, ya que existían desacuerdos de carácter político entre él y algunos de sus camaradas. Gracias a los retratos Renoir consigue una estabilidad económica que le permite realizar un viaje a Argelia, en marzo de 1881 y a Italia, en invierno de ese mismo año. Visitará Venecia, Florencia, Roma, Sorrento y Capri, admirando las obras de los maestros del Renacimiento y del Barroco, especialmente a Rafael. 






En los primeros años de la década de 1880 la pintura de Renoir (al igual que algunos de sus compañeros como Monet o Pissarro) vive un período de crisis. Este momento recibe el nombre de período seco. Se interesará por la pintura de Ingres y ciudará más su dibujo, haciendo hincapié en el moldeado, al tiempo que emplea un colorido más frío y suave. Las bañistas que pintará en esa década serán excelentes ejemplos de esta nueva manera de trabajar, tremendamente clasicista, aunque sin perder la frescura del impresionismo. Pero no siempre se encontrará satisfecho con los resultados de la nueva experimentación, entrando en épocas depresivas, e incluso llegando a destruir todos sus trabajos de una temporada, como ocurrió en octubre de 1886. Las dudas acerca de su trabajo se extienden incluso a su marchante, Durand-Ruel, quien rechaza su nuevo estilo, sumiendo al artista en nuevos períoos de depresión.

La fama de la obra de Renoir comienza a traspasar las fronteras de Francia, gracias a las exposiciones organizadas por Durand-Ruel, en Londres, Boston, Nueva York y Berlín, después de la celebrada en París en abril de 1883 que mostró 70 cuadros. Los coleccionistas norteamericanos empiezan a manifestar una especie de fiebre por su trabajo, adquirindo buena parte de la colección que hoy se puede admirar en los museos y colecciones de la mayoría de las ciudades  de los Estados Unidos. El grupo vanguardisra belga de Des Vingt invita al artista a sus exposiciones de 1886 y 1890. El éxito le permitirá realizar un viaje muy deseado a España. La colección de Vélazquez, Tiziano y Goza del Museo del Prado causará una profunda conmoción en el pintor, al igual que los frescos de San Antonio de La Florida, ejecutados por el maestro aragonés. En 1896 se traslada a Bayreuth para conocer la música de Wagner, aunque le resulta demasiado aburrida. Dos años más tarde pasará por Holanda, sintiéndose muy interesado por la pintura de Vermeer y Rembrandt.

La enfermedad será la compañera de las tres últimas décadas de vida del pintor. Al reuma debemos añadir periódicos ataques de gota, acudiendo a los balnearios con cierta frecuencia para curarse. Las dolencias reumáticas serán cada vez más fuertes, provocando la deformidad de sus manos y brazos. Aun así su capacidad de trabajo será excepcional, haciéndose construir un caballete en el que el lienzo se podía enrollar como si se tratase de un telar. Su producción superó las 6000 obras, siendo superado por muy pocos pintores. Lo más sorprendente de todo es que, a pesar de su enfermedad, todas  sus obras tardías están envueltas en un halo de felicidad, de romanticismo bucólico.

La Primera Guerra Mundial provoca la movilización de  sus hijos, Pierre y Jean, recibiendo al poco tiempo diversas heridas. Recuperados vuelven al frente y Jean es de nuevo herido, consiguiendo recuperarse nuevamente. Sin embargo, en 1915 Renoir recibe un durísimo golpe: su esposa Aline fallece, víctima de la diabetes, el 27 de junio en un hospital en Niza, a los 56 años de edad. En 1919 se traslada a París para contemplar como una de sus obras estaba expuesta junto a La bodas de Caná de Veronés. El 3 de diciembre de aquel año Renoir fallece en Cagnes, tras haber perdido un lápiz para dibujar. Tres días después es enterrado junto a su esposa en Essoyes. En los últimos años de su vida fue frecuentemente visitado por los jóvenes creadores, entre ellos Matisse y Modigliani, que veían en el anciano pintor a un fuerte estímulo para continuar con sus trabajos, a pesar de que sus estilos no tuvieran mucho en común.





viernes, 11 de noviembre de 2011

Claude Monet

CLAUDE MONET








Claude Oscar Monet es, en muchos sentidos, el pintor impresionista por antonomacia. La espontaneidad y la vivacidad de su técnica pictórica y su entrega a la observación minuciosa de la naturaleza constituye la esencia de casi todos los estudios acerca de su arte. Con todo, su amplio abanico de temas pictóricos, la complejidad de los recursos empleados para plasmarlos y su respuesta a las diversas transformaciones artísticas y socio-históricas que presenció a lo largo de existencia son aspectos fundamentales para poder entender su singular contribución a la historia del arte.

Monet nació en 1840 en París, donde su padre poseía un almacén al por mayor, pero la familia se trasladó a Le Havre, cuando apenas contaba con cinco años de edad. La región de Normandía ejerció en él una influencia vital que se prolongó a lo largo de toda su existencia. Obtuvo sus primeros éxitos como caricaturista. A mediados de la década de 1850 empezó a pintar motivos al aire libre bajo el impulso del pintor de paisajes Eugène Boudin (1824 - 1898).

En sentido estricto la carrera artística de Monet comenzó a raiz de su primer viaje a París en 1859. A su llegada a la capital trabó amistad con varios artistas vinculados al movimiento realista, en concreto con el pintor de la Escuela de Barbizon Constant Troyon (1810 - 1865) y con el joven Camille Pissarro (1830 - 1903). Recibió su primera formación plástica será el pintor académico Charles Gleyle (1808 - 1878), en cuyo estudio permaneció dos años como pupilo. Fue allí donde entabló amistad con  varios artistas que influyeron en su formación: Pierre-Auguste renoir (1841 - 1919), Frédéric Bazille (1841 - 1870) y Alfred Sisley (1839 - 1899). 

Inspirándose en parte en los polémicos lienzos  que pintó Édouard Manet (1832 - 1883) en las postrimerías de la década de 1860, Monet empezó a acometer temas basados en la vida moderna parisina. La capital experimentaba, por entonces, un extraordinario proceso de transformación  bajo los auspicios del barón Haussmann, el prefecto del emperador Napoleón III. Sus reformas uranísticas sstituyeron el laberinto de calles medievales tan querido por la anterior generación de poetas y artistas románticos, por amplios bulevares, flanqueados de inmensos edificios con pisos caros y galerías comerciales. Estos cambios comportaron la reubicación de los obreros de París, que habían vivido hasta entonces en pequeñas buhardillas de los viejos edificios, situados por encima de los pisos más lujosos en los que vivían los parisinos de mayores recursos. Al igual que muchos otros artistas del círculo impresionista, Monet se sintió fascinado por los nuevos fenómenos de la cultura de los bulevares y de los distritos suburbanos, donde surgieron numerosos centros de recreo al lado de las fábricas situadas a orillas del Sena.

La técnica y el estilo de Monet reflejan una maravillosa asimilación de los logros de sus maestros y de sus coetáneos, y evidencian, al mismo tiempo, una visión personal única y en transformación constante. El joven Monet creó una síntesis peculiar entre la controvertida temática pictórica derivada de la vida moderna y las técnicas pictóricas de la pintura al aire libre preconizadas por Boudin y Jongkind. El enfoque más recio y la paleta tradicional de sus primeras obras son fruto de la influencia de pintores realistas como Gustave Coubert (1819 - 1877) o los integrantes de la Escuela de Barbizon. En las décadas siguientes, Monet se alejó del modelo tradicional conocido como claroscuro,  basado en los contrastes de blanco y negro para crear los efectos de profundidad y volumen mediante las relaciones cromáticas exclusivamente. 











En 1866, el artista comenzó a pintar la réplica del Almuerzo campestre, el escandaloso cuadro de Manet que había sido rechazado por el Salón en 1863 bajo la acusación de indecencia. Se trataba de una obra monumental sobre un almuerzo al aire libre compartido por elegantes parisinos con varias parisinas. Lamentablemente, esta réplica nunca llegó a concluirse, de tal manera que solo se conserva un boceto y varios fragmentos. 


En 1870, al estallar la guerra franco-prusiana los monet  decidieron huir a Londres. La capital británica sirvió de refugio a muchos otros personajes del mundo del arte, entre los que se destaca el influyente marchante Paul Durand-Ruel, quien no tardó en convertirse en un importante mecenas para Monet y el círculo impresionista. Durante los nueve meses que la familia pasó en Londres, el artista pintó numerosas panorámicas de los parques de la ciudad y del río Támesis. Después de viajar durante el verano por Holanda, donde el pintor encontró inspiración en la localidad de Zaandam, cerca de Amsterdam, los Monet regresaron a Francia y se establecieron en Argenteeuil, situado en el oeste de París, donde permanecieron hasta 1878.


Durand-Ruel fue un comprador entusiasta de sus cuadros, pero en 1873 sufrió pérdidas económicas. Entonces Monet y sus amigos, obligados a buscar nuevos clientes, se embarcaron en la planificación de una exposición independiente para dar a conocer su trabajo. Empezaron por constituir la Sociedad anónima de Pintores, Escultores y Grabadores, que llevó a cabo su primera exposición en abril de 1874 en el estudio del prestigioso fotógrafo Nadar, situado en el bulevar de los Capuchinos.
Uno de los críticos que visitaron aquella exposición acuñó el término impresionismo, en respuesta a un cuadro de Monet titulado Impresión, sol naciente. La exposición tuvo una cierta resonanci, pero no contribuyó demasiado a elevar los precios que los artistas podían pedir por sus obras, como lo demostró en 1875 en la subasta de la colección de Jean Baptiste Faure, integrada por obras de Berthe morisot, Renoir y Sisley. 



Claude Monet dedicó la década de 1880 a viajar por rincones pintorescos de Francia. Visitó en varias ocasiones las costas de Normandía y de Bretaña, como ya había hecho antes, pero ahora prefería pintar los lugares remotos antes que los centros vacacionales repletos de turistas. Los lienzosde la década de 1860, poblados de parisinos disfrutando de su tiempo de ocio en Triouville y Sainte-Adresse, dejaron paso a los cuadros de playas solitarias azoradas por una tempestad, de paisajes rocosos contemplados en Fécamp Pourville, o a obras sobre el majestuosos aislamiento de la iglesia de Varengeville en 1881 y 1882. Monet regresó a esta franja del litoral francés en 1883, 1885 y 1886.


Las décadas de 1880 y 1890 supusieron un cambio de enfoque en la vida de Monet: en los temas que le interesaban, los lugares que escogía para exponer sus obras y el enorme éxito y la fama que alcanzó. Como tantos otros artistas y escritores de finales del siglo XIX, se sentía insatisfecho con los temas derivados de la modernidad  y la experiencia urbana. Por ello su arte se  centró cada vez más en el mundo de las sensaciones personales ante los prodigios de la naturaleza. Sus últimas obras tienen un carácter monumental y decorativo. A diferencia del espectáculo exterior que tanto atraía a Manet y Baudelaire, esas pinturas representan espacios privados que sumergen al espectador en sus suaves armonías de color y en sus atrevidas composiciones.







Los experimentos artísticos que llevó a cabo monet con ocasión de los múltiples viajes realizados en la década de 1880 le sirvieron básicamente de trabajo preliminar para sus grandes series de pinturas de los años 90. En dichas series, el artista escoge un lugar o un motivo con una connotación especial, como las gravillas, los álamos ribereños del río Epte o la fachada de la Catedral de Ruán para pintar varios cuadros sobre el mismo tema bajo distintas condiciones de luz y en diversas estaciones. Las pinturas de motivos en serie constituyeron el núcleo fundamental de la obra que Monet expuso en público en la última década del siglo XIX. En una muestra individual celebrada en la galería de Durand-Ruel, el artista exhibió 15 pinturas en serie de las gavillas. Por si fuera poco, durante los años siguientes organizó exposiciones monográficas sobre otros motivos posteriores: en 1892, expuso los álamos en la galería de Durand-Ruel, en 1893, la fachada de la Catedral de Ruán, en 1900, la primera serie sobre su jardín acuático, en 1904, panorñamicas londinenses y en 1909, una serie de 48 pinturas de nenúfares. 


Otro de los grandes proyectos artísticos de Monet en la década de 1890 fue su jardín acuático de Giverny. En cuanto compró la casa, se dispuso a crear un primoroso jardín que incorporara todos los tonos cromáticos y muchísimas flores distintas. En 1893 se le presentó la ocasión de comprar más terreno al otro lado de la carretera y de la vía del tren que atravesaba la finca en aquel entonces. Monet amplió el estanque y el arroyo naturales solicitando un permiso de obras para modificar el cauce de agua que alimentaba el arroyo y para agrandar el estanque. Su creación más sensacional fue seguramente el puente de trazado arqueado típicamente  japonés que mandó construir en uno de los extremos del estanque. Este remanso de paz producto de la imaginación de Monet, acabó por convertirse en el tema definitivo del artista, quien lo pintó a diario a lo largo de 20 años. 


La serie de los nenúfares encaminó al pintor hacia su último gran proyecto: las decoraciones destinadas a la Orangerie. La pintura decorativa había experimentado un resurgimiento extraordinario durante el último cuarto del siglo XIX tanto en los círculos artísticos oficiales como en los ambientes más exóticos. En consecuencia, ayuntamientos, escuelas, iglesias y museos de todo el país decoraron sus vastos murales conmemorativos a la Tercera República. Este auge del arte ornamental en los edificios públicos corrió parejo con el encargo de pinturas decorativas para los salones de sus villas por parte de un grupo de clientes acaudalados. Asimismo, muchos restaurantes de prestigio como Maxime's y Le Train Bleu, construido este último en la Gare de Lyon  para la Exposición Universal de 1900 se sirvieron de paneles decorativos para realzar la elegancia belle époque  de sus comedores.


El poderoso poítico republicano Georges Clemenceau era amigo íntimo de Monet y un defensor ferviente de su pintura. Clemenceau, preocupado por la tristeza que embargó al artista tras la muerte de su querida esposa Alice, en 1910 y de su primogénito Jean, en 1914, engatuzó al anciano pintor para que acometiera una decoración colsal inspirada en su jardín acuático. Monet mandó construir un estudio especial en el jardín para poder trabajar con comodidad en una obra de dimensiones tan monumentales. A pesar de sufrir de cataratas en ambos ojos, el artista trabajó sin descanso en el proyecto, hasta su muerte en 1926. Al principio, el conjunto se colocó en un pabellón construido al efecto en los jardines del Hôtel Biron (hoy Museo Rodin), pero en 1921 se anunció el traslado de los murales a la Orangerie de los jardines de las Tullerías, cerca del Louvre. El arquitecto Camille Lefèvre diseñó dos salas ovaladas a ras del suelo para alojar las pinturas, que se abrieron al público el 16 de mayo de 1927.