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viernes, 7 de junio de 2013

August Macke



August Macke (3 de febrero de 1887 - 26 de septiembre de 1914) fue uno de los principales miembros del grupo expresionista alemán Der Blaue Reiter (El Jinete Azul). Vivió durante un período especialmente innovador del arte alemán, con el desarrollo del Expresionismo y la llegada de los sucesivos movimientos de vanguardia que estaban apareciendo en el resto de Europa. Como auténtico artista de su época, Macke supo como integrar a su pintura aquellos elementos que más le interesaban de las vanguardias. 

Nació en Meschede, Alemania. Su padre, August Friedrich Hermann Macke (1846 - 1904) era contratista inmobiliario y su madre provenía de una familia granjera. Desde los 13 años de edad vivió la mayoría de su vida creativa en Bonn, con la excepción de unos pocos años que pasó en el Lago de Thun (Suiza), y algunos viajes a París, Italia, Holanda y Túnez. En París, donde llegó por primera vez en 1907, August Macke toma contacto con el trabajo de los impresionistas. En 1910, a través de su amigo Franz Marc conoce a Kandinsky, y durante una época comparte la estética no-objetiva y los intereses simbólicos y místicos de Der Blaue Reiter.

Con apenas 16 años cumplidos el destino lo señala para siempre. Camino a la escuela se topa con la mujer de su vida y hace todo lo posible para conocerla. Traba amistad con el hermano de ésta y le ofrece realizarle un retrato, el primero de muchos, el primero vinculado a su gran amor, a su musa, a Elizabeth Gerhardt, con la que finalmente contrae matrimonio en 1909. 

Durante esta época, y a pesar de la oposición de su padre a que curse estudios de arte en Düsseldorf, el destino, personificado en Alfred Schütte, padre de un amigo suyo y futuro mecenas, hará que sus sueños se hagan realidad. En el invierno de 1911 se traslada a Bonn donde desarrollará una actividad frenética: óleos, acuarelas, exposiciones, galerías viajes....A su entusiasmo inicial por emprender sus estudios de arte se añade pronto su desilusión por las clases, teóricas en su mayoría y con poco espacio para la originalidad. Su imaginación volará, sin embargo, al introducirse en un círculo de teatro que lo llevará a vivir una vida más intensa. Dibujará vestidos y escenarios y se implicará tanto que incluso se le ofrecerá la posibilidad de dirigir una obra, lo que rechazará categóricamente. 




Conocer es su siguiente paso, y por esta razón en los años posteriores se sumerge en un largo viaje que lo llevará a Venecia, Florencia, y a países como Holanda, Bélgica e Inglaterra. Hacia 1906 decide abandonar definitivamente sus clases de arte, improductivas y opresoras para su afán innovador, e inicia un nuevo camino, esta vez sin reglas, descubriendo por sí mismo el arte de los impresionistas, estudiando crítica y técnicas artísticas y centrándose, sobre todo, en la naturaleza. Algunos serán los viajes que se sucederán por esta época, una visita a su hermana al sur de la Selva Negra, un viaje de estudios a París, donde descubrirá entusiasmado a los diferentes habitantes del Louvre, así como la humeante y colorida vida de la capital francesa, y Berlín, donde entablará amistad con un importante coleccionista de arte, Bernhard Koehler y donde frecuentará el estudio del impresionista Lovis Corinth.

Durante esos meses su inspiración beberá de muchos manantiales: Toulouse-Lautrec, Monet y el arte japonés de Katsushika Hokusai.  La Nochebuena de 1908, y tras dejar atrás tres meses de servicio militar, se compromete con Elizabeth, su gran amor. Después de regresar de París el matrimonio se traslada al Tegernsee, donde residirán temporarimente en casa de los Schmidtbonn, posteriormente se mudarán a otro lugar donde la luz y el color amerizarán las acaloradas discusiones entre familiares y amigos sobre Nietzsche y Schopenhauer. Durante esta épocasu trabajo se centra, sobre todo en el estudio de la abstracción y de la crítica artística de Oscar Wilde. De esta época es un retrato de su mujer embarazada sosteniendo un plato con manzanas (Mujer con manzanas, 1910). 

En 1910 conocerá a Franz Marc, quien se convertirá en un buen amigo. En esos días de cambios, August Macke se deja hechizar por el fauvismo descarado y explosivo de Matisse, quien se convertirá en el centro de su universo. Durante el invierno de 1911 se traslada a Bonn donde desarrollará una actividad frenética: óleos, acuarelas, exposiciones, galerías viajes, Moscú, Múnich, Colonia...Sus cuadros empiezan a tener una gran aceptación por parte de la crítica y su vinculación con El Jinete Azul y con Franz Marc se va haciendo cada vez más estrecha, aun y cuando a Kandinsky le unen opiniones encontradas. Su cuadro, Indios a caballo, refleja un estado de ánimo y una naturaleza lejana de la real, pero no de la emotiva, así como la Dama con chaqueta verde, Camino soleado o Tienda de sombreros, cuadros de su nueva fase expresionista. 

En 1912 descubrirá la obra de Delaunay, el juego de sus tonalidades, su vigor y su casi imposible armonía. Fruto de este nuevo descubrimiento surgen obras llenas de luminosidad y de ritmo, como Mujeres bañándose con la ciudad al fondo, entre otras. En Navidad de ese mismo año se empieza a planear el viaje que los llevará a él y a Paul Klee a destinos más cálidos, a Túnez. El viaje emprendido en abril de 1914 impresiona sobre todo a Macke, quien se deja seducir por la incomparable luz y por oriental y exótica atmósfera de ciudades como Cartago, Hammamet o Kajruran. Es esta una época de gran productividad, en la que un August Macke, fascinado por todo lo que lo rodea, intenta plasmar en numerosos bocetos la vida de los bazares, de las mesquitas, de los minaretes, los camellos, los burros....son muchos los motivos y pocos los días. Durante esos días de arena y brisas un gran tornado está a las puertas. Macke parece tener una premonición con su último e inacabado cuadro Despedida, ya que una guerra se cierne sobre Europa, será la que acaba con su vida el 26 de septiembre de 1914. 









jueves, 28 de marzo de 2013

Expresionismo: El Jinete Azul (Der Blaue Reiter)


El expresionismo fue un movimiento surgido en Alemania a principios del siglo XX que tuvo plasmación en un gran número de campos: artes plásticas, literatura, música, cine, teatro, danza, fotografía, etc. Su primera manifestación fue en el terreno de la pintura, coincidiendo en el tiempo con la aparición del fauvismo francés, hecho que convirtió a ambos movimientos artísticos en los primeros exponentes de las llamadas vanguardias históricas. Más que un estilo con características propias comunes fue un movimiento heterogéneo, una actitud y una forma de entender el arte que aglutinó a diversos artistas de tendencias muy diversas, diferente formación y nivel intelectual. Surgido como reacción al impresionismo frente al naturalismo y el carácter positivista de este movimiento de finales del siglo XIX, los expresionistas defendían un arte más personal e intuitivo, donde predominase la visión interior del artista, la expresión, frente a la plasmación de la realidad, la impresión. 

Con sus colores violentos y su temática de soledad y de miseria, el expresionismo reflejó la amargura que invadía a los círculos artísticos e intelectuales de la Alemania prebélica, así como de la Primera Guerra Mundial (1914 - 1918) y del período de entreguerras (1918 - 1939). Esa amargura provocó un deseo vehemente de cambiar la vida, de buscar nuevas dimensiones a la imaginación y de renovar los lenguajes artísticos. El expresionismo defendía la libertad individual, la primacía de la expresión subjetiva, el irracionalismo, el apasionamiento y los temas prohibidos, Intentó reflejar una visión subjetiva, una deformación emocional de la realidad a través del carácter expresivo de los medios plásticos, abriendo los sentidos al mundo exterior. Fiel reflejo de las circunstancias históricas en que se desarrolló, el expresionismo reveló el lado pesimista de la vida, la angustia existencial del individuo, que en la sociedad moderna, industrializada, se ve alineado, aislado. 

El expresionismo no fue un movimiento homogéneo, sino de gran diversidad estilística: hay un expresionismo modernista (Munch), fauvista (Rouault), , cubista y futurista (Die Brücke/El Puente), surrealista (Klee), abstracto (Kandinsky), etc. Aunque su mayor centro de difusión se dio en Alemania, también se percibe en otros artistas europeos (Modigliani, Chagall. Soutine, Permeke) y americanos (Orozco, Rivera, Siqueiros, Portinari). En Alemania se organizó principalmente en torno a dos grupos: Die Brücke/El Puente, fundado en 1905 y Der Blaue Reiter/El Jinete Azul fundado en 1911. Después de la Primera Guerra Mundial apareció la llamada Nueva Objetividad, que si bien surgió como rechazo al individualismo expresionista defendiendo un carácter más social del arte, su distorsión formal y su colorido intenso les hacen herederos directos de la primera generación expresionista. 

Der Blaue Reiter (El Jinete Azul) surgió en Múnich en 1911, agrupando a Wassili Kandinsky, Franz Marc, Auguste Macke, Paul Klee, Gabriele Münter, Alfred Kubin, Alexej von Jawlensky, Lyonel Feininger, Heinrich Campendonk y Marianne von Werefkin. El nombre del grupo fue escogido por Marc y Kandinsky tomando café en una terraza, tras una conversación donde coincidieron en su gusto por los caballos y por el color azul, aunque Kandinsky ya había pintado un cuadro con el título de El jinete azul en 1903. El jinete azul no fue ni una escuela ni un movimiento, más bien se trataba de una agrupación de artistas con inquietudes similares, centradas en un concepto de arte no como imitación, sino como expresión del interior del artista. 




El Jinete Azul fue una escisión del grupo Nueva Asociación de Artistas de Múnich, fundada en 1909, de la que era presidente Kandinsky, y que incluía además a Marc, Jawlensky, Werefkin, Kubin, Klee, Münster, los hermanos David y Vladimir Burliuk, Alexander Kanoldt, y Karl Hofer entre otros. Sin embargok, divergencias estéticas originaron el abandono de Kandinsky, Marc, Kubin y Münster, fundando el nuevo grupo. El Jinete Azul tenía una actitud más refinada y espiritual que Die Brücke/El Puente, pretendiendo captar la esencia de la realidad a través de la purificación de los instintos. En vez de utilizar la deformación física, optan por su total depuración, llegando a la abstracción.

Los miembros del grupo mostraron su interés por el misticismo, el simbolismo y las formas de arte que consideraban más genuinas: el primitivo, el popular, el infantil y de los enfermos mentales. El Jinete Azul se destacó por el uso de la acuarela, frente al grabado utilizado principalmente por Die Brücke/El Puente. También cabe destacar la importancia dada a la música, que se suele asimiliar al color, lo que facilitó la trancisión de un arte figurativo a uno más abstracto. En sus ensayos teóricos mostraron su predilección por la forma abstracta, en la que veían un gran contenido simbólico y psicológico, teoría que amplió Kandinsky en su obra De lo espiritual del arte (1912), donde buscaba una síntesis entre la inteligencia y la emotividad, defendiendo que el arte se comunica con nuestro espíritu interior y que las obras artísticas pueden ser tan expresivas como la música. Para Kandinsky el arte es un lenguaje universal, accesible a cada ser humano. 

Uno de los mayores hitos del grupo fue la publicación del Almanaque, en mayo de 1912, con motivo de la exposición organizada en Colonia por el Sonderbund. Lo realizaron en colaboración con el galerista Heinrich von Tannhäuser y Hugo von Tschudi, director del museo de Baviera. Junto a numerosas ilustraciones recogía diversos textos de los miembros del grupo dedicados al arte moderno, con numerosas referencias al arte primitivo y exótico. Se hablaba igualmente de los pioneros del movimiento (Van Gogh, Gauguin, Cezanne, Rousseau), en el que se incluía a los miembros de ambos grupos, como a Matisse, Picasso y Delaunay. También se incluyó la música, con referencias a Schönberg, Webern y Berg. 

El Jinete Azul tuvo su final con la llegada de la Primera Guerra Mundial en la que murieron Marc y Macke, mientras que Kandinsky tuvo que volver a Rusia. En 1924 Kandinsky y Klee, junto a Lyonel Feininger y Alexej von Jawlensky fundaron Die Blauen Vier (Los Cuatro Azules) en el seno de la Bauhaus, exponiendo conjuntamente su obra, por el plazo de diez años. 

Los principales miembros del Jinete Azul fueron:



  • Vasili Kandinsky: De vocación tardía estudió derecho, economía y política antes de pasarse a la pintura, tras visitar una exposición impresionista en 1895. Establecido en Múnich se inició en el Jugendstil, conjugándolo con elementos de la tradición rusa. En 1901 fundó el grupo Phalanx y abrió su propia escuela. Entre 1906 y 1909 tuvo un período fauvista para pasar posteriormente al expresionismo. Desde 1908 su obra fue perdiendo el aspecto temático y figurativo para ganar en expresividad y colorido, iniciando el camino hacia la abstracción, y desde 1910 creó cuadros en donde la importancia de la obra residía en la forma y en el color, creando planos pictóricos por confrontación de colores. Distinguía su obra entre impresiones, reflejo directo de la naturaleza exterior (su obra hasta 1910), improvisaciones, expresión de signo interno, de carácter espontáneo y de naturaleza espiritual (abstracción expresionista, 1910 - 1921), y composiciones, expresión igualmente interna pero elaborada y formada lentamente (abstracción constructiva desde 1921).
  • Franz Marc: Estudiante de teología, durante el viaje por Europa entre 1902 y 1906 decidió hacerse pintor. Imbuido de un gran misticismo, se consideraba un pintor expresivo intentando expresar su yo interior. Su obra fue bastante monocromática, dedicándose principalmente a los animales, especialmente a los caballos. Pese a ello sus tratamientos eran muy variados, con contrastes muy violentos de color, sin perspectiva lineal. Recibió la influencia de Degas, así como del cubismo órfico de Delaunay y de las atmósferas flotantes de Chagall. Mara Marc, el arte era una forma de captar la esencia de las cosas, lo que tradujo en una visión mística y panteística de la naturaleza, que plasmó sobre todo en los animales, que para él tenían un significado simbólico, representando conceptos como el amor o la muerte. En sus representaciones de animales utilizó preferentemente el azul. Las figuras eran simples, esquemáticas, tendiendo a la geometrización tras su contacto con el cubismo. Sin embargo, comenzó como Kandinsky el camino hacia la abstracción, carrera que se vio truncada con su muerte en la contienda mundial. 
  • August Macke: En 1906 visitó Bélgica y Holanda, donde recibió la influencia de Rembrandt, en 1907, en Londres le entusiasmaron los prerrafaelistas, mientras que en 1908, en París, contactó con el fauvismo. Desde entonces abandonó la tradición y renovó temáticas y coloridos, trabajando con colores claros y cálidos. Más tarde recibió la influencia del cubismo: restricción cromática, líneas geométricas, figuras esquematizadas, contrastes sombra-luz. Por último llegó al arte abstracto influido por Kandinsky y Delaunay. En sus últimas obras, tras un viaje al norte de África, volvió al colorismo fuerte y los contrastes exagerados, con un cierto aire surrealista. Se inspiraba en temas cotidianos, en ambientes generalmente urbanos, con un aire lírico, alegre, sereno, con colores de expresión simbólica como Marc. 


  • Paul Klee: De formación musical, en 1898 se pasó a la pintura denotando como Kandinsky un sentido pictórico de evanescencia musical, tendiente a la abstracción, con un aire onírico que lo llevaría al surrealismo. Iniciado en el Jugendstil y con influencias de Böcklin, Redon, Van Gogh, Ensor y Kubin , pretendía, como este último, alcanzar un estado intermedio entre la realidad y la ensoñación ideal. Más tarde, tras un viaje a París en 1912, donde conoció a Picasso y Delaunay, se interesó por el color y sus posibilidades compositivas. En un viaje a África en 1914 se reafirmó su visión del color como elemento dinamizador del cuadro, base de sus composiciones, donde perdura la forma figurativa combinada con una cierta atmósfera abstracta, en curiosas combinaciones que serían uno de sus sellos estilísticos más reconocibles. Klee recreó en su obra un mundo fantástico e irónico, cercano al de los niños o los locos, que le acercará al universo de los surrealistas. 
  • Alexey von Jawlensky: Militar ruso, abandonó su carrera para dedicarse al arte, instalándose en Múnich en 1896 con Marianne von Werefkin. En 1902 viajó a París trabando amistad con Matisse, con quien trabajó un tiempo y con quien se inició en el colorido fauve. Se dedicó principalmente al retrato, inspirado en los iconos del arte tradicional ruso, con figuras en actitud hierática, de gran tamaño y esquematización composiva. Trabajaba con grandes superficies de color, con un colorido violento, delimitado por fuertes trazos negros. Durante la guerra se refugió en Suiza, donde realizó retratos cercanos al cubismo, con rostros ovales, de nariz alargada y ojos asimétricos. Más tarde, muy influenciado por Kandinsky, se aproximó a la abstracción, con retratos reducidos a formas geométricas, de colores intensos y cálidos. 
  • Lyonel Feininger: Norteamericano de origen alemán, en 1888 viajó a Alemania para estudiar música, pasándose posteriormente a la pintura. En sus inicios trabajó como caricaturista para varios periódicos. Recibió la influencia del cubismo órfico de Delaunay, patente en el geometrismo de sus paisajes urbanos, de formas angulosas e inquietantes. Sus personajes son caricaturescos, de gran tamaño, construidos por superposición de planos de color. Profesor de la Bauhaus de 1919 a 1933, en 1938, a causa del nazismo, retornó a su Nueva York natal.


  • Gabriele Münter: Estudió en Düsseldorf y Múnich, ingresando en el grupo Phalanx, donde conoció a Kandinsky, con quien inició una relación y pasó largas temporadas en la localidad de Murnau. Allí pintó numerosos paisajes en los que desvelaba una gran emotividad y un gran dominio del color, con influencia del arte popular bávaro, lo que se denota en las líneas sencillas, colores claros y luminosos y una cuidada distribución de las masas. Recibió de Jawlensky la yuxtaposición de manchas brillantes de color con nítidos contornos, que se convertirían en su principal sello artístico. 
  • Heinrich Campendonk: Influido por el cubismo órfico y el arte popular y primitivo, creó un tipo de obras de signo primitivista, con dibujo de gran rigidez, figuras hieráticas y composiciones desjerarquizadas. En sus obras tiene un papel predominante el contraste de colores, con una pincelada heredera del impresionismo. Más tarde, por influencias de Marc, el color ganó independencia con respecto al objeto, cobrando un mayor valor expresivo, y descomponiendo el espacio a la manera cubista. Superponía los colores en capas transparentes, realizando composiciones libres donde los objetos parecen flotar por sobre la superficie del cuadro. Al igual que en Marc, su temática se centró en un concepto idealizado de comunión entre el hombre y la naturaleza.
  • Alfred Kubin: Escritor, dibujante e ilustrador, su obra se basó en un mundo fantasmagórico de mostruos, de aspecto morboso y alucinante, reflejando su obsesión por la muerte. Influido por Max Klinger, trabajó principalmente como ilustrador, en dibujos en blanco y negro, de aire decadentista, con reminiscencias de Goya, Blake y Félicien Rops. Sus escenas se enmarcaban en ambientes crepusculares, fantasmagóricos, que recuerdan igualmente a Odilon Redon, rozando, a veces, la abstacción. 
  • Marianne von Werefkin: Perteneciente a una familia aristocrática rusa, recibió clases de Ilya Repin en San Petersburgo. En 1896 se trasladó a Múnich con Jawelsky, con el que había comenzado una relación, dedicándose más  a la difusión de la obra de éste que a la suya propia. En esta ciudad creó un salón de notable fama como tertulia artística, llegando a influir en Franz Marc a nivel teórico. En 1905, tras algunas divergencias con Jawlensky, volvió a pintar. Ese año viajó a Francia recibiendo la influencia de los nabis y los futuristas. Sus obras son de un colorido brillante, llenos de contrastes, con preponderancia de la línea de la composición, a la que se subordina el color. La temática es fuertemente simbólica, destacando sus enigmáticos paisajes con procesiones de muertos. 




viernes, 8 de junio de 2012

El Expresionismo: Ernst Ludwig Kirchner


El expresionismo fue un movimiento cultural surgido en Alemania a principios del siglo XX, que tuvo plasmación en un gran número de campos: artes plásticas, literatura, música, cine teatro, danza, fotografía etc. Su primera manifestación fue en el terreno de la pintura, coincidiendo en el tiempo con la aparición del fauvismo francés, hecho que convirtió a ambos movimientos artísticos en los primeros exponentes de las vanguardias históricas. Fue un movimiento heterogéneo, una actitud y una forma de entender el arte que aglutinó a diversos artistas de tendencias muy diversas, diferente formación y nivel intelectual. Surgió en reacción al impresionismo frente al naturalismo y al carácter positivista de este movimiento de finales del siglo XIX, los expresionistas defendían un arte más personal e intuitivo, donde predominase la visión interior del artista.

Con sus colores violentos, su temática de soledad y de miseria, el expresionismo reflejó la amargura que invadió a los círculos artísticos e intelectuales de la Alemania prebélica, así como de la Primera Guerra Mundial y del período de entreguerras (1918 - 1939). Esta amarguar provocó un deseo vehemente de cambiar la vida, de buscar nuevas dimensiones a la imaginación y de renovar los lenguajes artísticos. El expresionismo defendía la libertad individual , la primacía de la expresión subjetiva, el irracionalismo, el apasionamiento y los temas prohibidos. Intentó reflejar una visión subjetiva, una deformación emocional de la realidad, a través del carácter expresivo de los medios plásticos, que cobraron una significación metafísica , abriendo los sentidos al mundo interior.

El extresionismo no fue un movimiento homogéneo, sino, más bien de gran diversidad estilística: hay un expresionismo modernista (Munch), fauvista (Rouault), cubista y futurista (Die Brücke), surrealista (Klee), abstracto (Kandiski), etc. En Alemania se organizó fundametalmente alrededor de los grupos Die Brücke  y Der Gelbe Reiter, aunque hubo algunos artistas no adscriptos a ninguno de los dos grupos. 

Aunque se conoce principalmente por expresionismo al movimiento artístico desarrollado en Alemaniaa principios del siglo XX, muchos historiadores y críticos de arte también emplean ese término en forma más genérica para describir el estilo de gran variedad de artistas. Se ha calificado de expresionistala obra de diversos autores como El Bosco, Pieter Brueghel el Viejo, El Greco, Francisco de Goya, etc.




Las raíces del expresionismo se encuentran en estilos como el simbolismo y el posimpresionismo, así como en los Nabis y en artistas como Paul Cézanne, Paul Gaugin y Vincent van Gogh. También tienen puntos de contacto con el neoimpresionismo y el fauvismo por su experimentación con el color. Los artistas expresionistas también recibieron una gran influencia del arte medieval, inspirándose en los principales artistas del gótico alemán, desarrollado por dos escuelas: el estilo internacional (finales del siglo XIV y principios del XV), representado por Conrad Soest y Stefan Lochner, y el estilo flamenco (segunda mitad del siglo XV) desarrollado por Konrad Witz, Martin Schongauer y Hans Holbein el Viejo. 


Su mayor inspiración provino del postimpresionismo, especialmente de la obra de tres artistas: Paul Cézanne que comenzó un proceso de defragmentación de la realidad en formas geométricas, que desembocó en el cubismo, reduciendo las formas a cilindros, conos y esferas, y disolviendo el volumen a partir de los puntos más esenciales de la composición. Colocaba el color por capas, sin necesidad de líneas, trabajando con manchas. Tampoco utilizaba la perspectiva, más bien la superposición de tonos cálidos y fríos era con lo que conseguía profundidad. En segundo lugar, Paul Gaugin, que aportó una nueva concepción entre el plano pictórico y la profundidad del cuadro, a través de colores planos y arbitrarios que tienen un valor simbólico y decorativo, con escenas de difícil clasificación. POr último, Vincent van Gogh elaboraba su obra según criterios de exaltación anímica, caracterizándose por la falta de perspectiva, la inestabilidad de los objetos y colores que rozan la arbitrariedad, sin imitar la realidad, sino que provienen del interior del artista.


Existen finalmente dos artistas que, según los expresionistas fueron los precedentes inmediatos de dicho movimiento: el noruego Edvard Munch, influido en sus inicios por el impresionismo y el simbolismo, pronto derivó hacia un estilo personal que sería fiel reflejo de su interior obsesivo y torturado, con escenas de ambiente opresivo y enigmático, caracterizadas por la sinuosidad de la composición y un colorido fuerte y arbitrario. Igual de influyente fue la obra del belga James Ensor, que recogió la gran tradición artística de su país (especialmente Brueghel), con preferencia a temas populares, traduciéndolo en escenas enigmáticas e irreverentes, de un carácter absurdo y burlesco, con un sentido de humor ácido y corrosivo, centrado en figuras de vagabundos, borrachos, esqueletos, máscaras y escenas de carnaval.








La pintura se desarrolló principalmente en torno a dos grupos artísticos: Die Brücke (El Puente), fundada en Dresde en 1905, y Der Blaue Reiter (El jinete azul), fundado en Múnich en 1911. En la posguerra, el movimiento Nueva Objetividad surgió como contrapeso al individualismo expresionista defendiendo una actitud más comprometida socialmente, aunque técnica y y formalmente fue un movimiento heredado del expresionismo. Los elementos más característicos de las obras de arte expresionistas son el color, el dinamismo y el sentimiento. Lo fundamental para los pintores de principios de siglo no era reflejar el mundo de manera realista y fiel, sino, sobre todo, expresar su mundo interior. 


En Alemania el primer expresionismo fue heredado del idealismo posromántico, de Arnold Böcklin y Hans von Marées, incidiendo principalmente en el significado de la obra, dando mayor relevancia al dibujo frente a la pincelada, así como a la composición y la estructura, así como a la composición y la estructura del cuadro. Asimismo fue primordial la influencia de artistas extranjeros, como Munch, Gaugin, Cézanne y Van Gogh, plasmada en diversas exposiciones organizadas en Berlín (1903), Múnich (1904), y Dresde (1905).


En la posguerra surgió la Novembergruppe, fundada en Berlín el 3 de diciembre de 1918 por Max Pechstein y César Klein, con el objetivo de reorganizar el arte alemán tras la guerra. Entre sus miembros figuraron pintores y escultores como Vasilii Kandinsky, Paul Klee, Heinrich Campendonck y Otto Freundlich, arquitectos como Walter Gropius, Erich Mendelsohn y Ludwig Mies van der Rohe, compositores como ALban Berg y Kurt Weill y el dramaturgo Bertold Brecht.








Ernst Ludwig Kirchner (Aschaffenburg 1880 - Frauenkirch 1938). Pintor expresionista alemán. Durante su infancia su familia se trasladó repetidas veces, instalándose finalmente en Chemniz, donde acudió a la escuela elemental. En 1901 ingresó en la Facultad de Arquitectura del Colegio Técnico de Dresde. En el invierno de 1903 asiste en Munich al Taller Experimental para Artes Puras y Aplicadas, allí entra en contacto con el exotismo asociado al Jugendstil. Se interesa por el neoexpresionismo, y por pintores como Toulouse-Lautrec, Valloton y Van Gogh. EN nurenberg apreció las xilografías de Alberto Durero.


En 1904 vuelve a Dresde y continúa sus estudios, pinta con Fritz Bleyl, Erich Heckell y Schmidt-Rottluff, con quien funda Die BrÚcke (El Puente) en 1905. De esta etapa hay que destacar cuadros como Muchacha con sombrilla japonesa, una obra fauvista con brillantes amarillos y rosas, la figura, la sombrilla y el fondo decorativo están agolpados en el plano frontal del cuadro, creando una estructura de salpicaduras de color abstractas. En Calle de Dresde (1908) representó un grupo de figuras curvilíneas vagando en un mundo de sueños.


En 1910 conoce a Otto Mueller en Berlín, adonde se traslada junto con algunos miembros de DIe Brücke, y se une a Max Pechstein en la fundación de MUIM. En Berlín KIrchner descubriría el tema de la gran urbe con las calles llenas de gente, los escaparates y las luces, y lo traspasó a la tela con una vitalidad que refleja el bullivio optimista de la ciudad, transmitiendo una sensación que no empañan el oscurecimiento del color y el drástico endurecimiento del dibujo, con los contornos rotos y los personajes convertidos en formas agudas. El contraste entre Calle de Dresde (1908) y Calle de Berlín (1913), ambos en el MOMA de Nueva York, o Cinco mujeres en la calle (1913), ilustra claramente el cambio entre su primera época y el lenguaje de su madurez artística. 


En 1915, como consecuencia de la guerra, Kirchner sufrió una grave crisis física y psíquica que lo llevó a retirarse a Suiza, cerca de Davos, donde permanecería el resto de su vida pintando con un cromatismo de renovada agresividad.Allí crearía las imágenes más brillantes de los Alpes que quepa imaginar. Del encargo de unos decorados teatrales para el Coro de Davos-Frauenheim, surgirían en 1920 Gran Bosque y Paisaje de Montaña, dos gigantescas representaciones de esa naturaleza primigenia, cuya fuerza se sintetizaba en el contraste violento entre los tonos rosas (a los que reduce peñascos y troncos) y el verde chillón de las praderas.